Pollo broaster peruano

Con una capa extra crujiente y un dorado perfecto, este pollo será la estrella de tus reuniones informales, pues además de rico, es fácil y rápido de hacer.

Receta de pollo broaster peruano

Ingredientes para preparar pollo broaster peruano

  • 600 gr. de pollo (puede ser pechuga, muslo y/o alitas)
  • 2 huevos
  • Aceite para freír
  • Copos de avena
  • Pan rallado
  • Harina
  • Sal

¿Cómo preparar pollo broaster peruano?

  • Limpiamos los trozos de pollo y retiramos las posibles plumas que pueda tener y el exceso de grasa de la piel con la ayuda de un cuchillo.
  • Ponemos las piezas en una fuente, las sazonamos y reservamos.
  • En un plato hondo ponemos los huevos, una pizca de sal, y con un tenedor los batimos concienzudamente.
  • En un plato llano ponemos harina y en otro plato, colocamos pan rallado mezclado con unos copos de avena.
  • Ahora, empezamos a empanar las piezas de pollo y para eso, de una en una, las vamos pasando primero por el huevo, a continuación por la harina, por el pan rallado con la avena y de nuevo, por el huevo y el pan rallado. De esta forma haremos un doble rebozado que dará a nuestro pollo broaster esa capa crujiente tan rica.
  • Una vez tengamos todo el pollo empanado, lo vamos friendo en una sartén con abundante aceite caliente. El aceite caliente pero no demasiado, pues queremos freír la carne a fuego bajo para que quede bien hecha por dentro y no se nos queme por fuera.
  • Pasados unos 5 minutos, veremos que el pollo estará bien doradito. Lo sacamos, colocamos en una fuente sobre papel de cocina para que elimine el exceso de aceite ¡y listo! ya tenemos preparado un rico pollo broaster peruano para disfrutar de inmediato.
  • Foto orientativa: Larry Hoffman
Nota del autor:

Lo ideal es acompañar este pollo broaster al más puro estilo peruano con una rica ensalada de col y unas patatas fritas, aunque con unas verduras cocidas al dente y salteadas, también está de maravilla.

Si tienes maña o un carnicero de confianza, te recomiendo que utilices el pollo ya deshuesado. El sabor y la preparación es la misma, pero a la hora de comerlo, es mucho más cómodo, pues no tienes que estar quitando los huesitos de las piezas.